Los emigrantes, 1912 Oleo sobre tela, 122 x 140 cm.
García Lorca y otro, ca.1920 Oleo sobre tabla, 47 x 64 cm.
Hombre en la taberna, 1922 Oleo sobre tela, 106 x 82 cm.
Molinero aragonés, ca.1924 Oleo sobre tela, 117 x 73 cm.
Rafael Barradas
(1890-1929)
Nace en Montevideo, el 4 de enero de 1890. Es hijo de padre y madre
españoles. La actividad pictórica de su progenitor lo familiariza
desde la infancia com el lenguaje plástico. No se le conoce un aprendizaje
sistemático. Participa en las tertulias montevideanas con intelectuales
como Frugoni, Florencio Sánchez, Lasplaces, entre otros; costumbre
que continuará en España. Colabora desde muy joven en periódicos
y revistas de Montevideo y Buenos Aires como ilustrador. En 1912 realiza
una exposición de acuarelas junto a Guillermo Laborde y hacia fin
de año realiza una exposición de caricaturas. En 1913 funda
"El Monigote", publicación satírica sobre el ambiente cultural.
Ese mismo año viaja a Europa radicándose finalmente en España.
Durante su estancia en Barcelona se vincula con Joaquín Torres García
y exponen juntos en la Galería Dalmau. Frecuenta tertulias artísticas
y conoce a poetas, críticos y artistas españoles vinculados
a la vanguardia. Expone en Madrid en 1917 mientras realiza numerosos trabajos
gráficos en Barcelona. Un año después lleva a cabo
su primera muestra individual donde propone su concepción estética:
el vibracionismo. Es recibido por el movimiento ultraísta como uno
de sus más importantes representantes y colabora en numerosas revistas
del movimiento. Hacia 1920 vive en Madrid, es contratado como dibujante
para la "Biblioteca Estrella" ilustra ediciones numerosos clásicos.
Trabaja desplegando una gran actividad como escenógrafo, figurinista
y afichista para el Teatro del Arte. Organiza su propia tertulia en el
café Oriente frecuentado por grandes exponentes culturales como
Dalí, Buñuel, García Lorca. Colabora con Borges en
la revista "Tableros", es nombrado director artístico de la revista
"Alfar". En 1923 se traslada a la localidad de Luco de Jiloca, sus trabajos
incursionan ahora en una búsqueda más realista e inicia su
serie denominada por él como "Los Magníficos", representando
a personajes populares. Nuevamente en Madrid, en 1924, trabaja para la
editorial Espasa Calpe y para la Revista de Occidente. Un año más
tarde una serie de marinas y acuarelas son el testimonio de su pasaje por
San Juan de Luz. Recibe el premio Grand Prix en la categoría teatro
en la Exposición Internacional de Artes Decorativas e Industriales
de París. Se muda a Hospitalet de Llobregat, Barcelona, donde realiza
una serie de paisajes de la localidad y es frecuentado por intelectuales
y artistas.
Ya enfermo retorna a Montevideo donde es homenajeado en el Teatro Solís.
Muere el 12 de febrero de 1929.