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Catálogo:
ARTE EN EL CIELO
Entusiasmado con el tradicional arte japonés de la cometa
(barrilete), el Dr. Paul Eubel, Director del Instituto Goethe en
Osaka, tuvo una idea que fue aceptada de inmediato: invitar a
cien de los más renombrados artistas para que pintaran cuadros
que se exhibirían en el cielo. Desde Japón les fue enviado el
papel original "washi" para los trabajos y luego, ya en aquel país,
las obras fueron tratadas por maestros expertos en el arte de las
cometas para transformarlas en cuadros voladores. Los artistas
debieron elegir entre siete formas propuestas, aunque también
se les dejó en libertad de seleccionar sus propias figuras.
Esta exposición, de la que es curadora la señora Ikuko
Matsumoto, se inauguró el 10 de julio de 1996, en el Museo Nacional de Artes
Visuales del Parque Rodó.
Titulada "Arte en el cielo", la colección fue exhibida por primera
vez en Japón en 1988, delante del castillo de Himeji, elevándose
las cometas ideadas por artistas de todo el mundo, entre los
cuales, figuran nombres de la categoría de Mimmo Paladino,
Emilio Vedova, Robert Rauschenberg, Frank Stella, Antoni
Tápies, Tom Wesselman, Jean Tinguely, Ilia Kabakov, y muchos
otros. Posteriormente, la muestra visitó los más importantes
museos de Japón, Europa, Canadá, Australia y América,
despertando tal interés que se estima que ha sido visitada por
más de dos millones de personas.
El de las cometas (kite, en inglés; aquilone, en italiano;
papagaio, en portugués; cerf-volant, en francés; drachen, en
alemán; vozdushnyi smei, en ruso), es un antiguo arte japonés
que, según algunos, nació antes del siglo V a.C. En sus
orígenes, se le asoció con fines militares.
Simplemente, como ejemplo, se mencionan cuatro casos
singulares entre las cometas que se exhibieron:
1) La más pequeña, encerrada en una caja de vidrio, nació de la
colaboración del austríaco Hundertwasser con el rey de los
maestros constructores japoneses de cometas, M.Sato
2) La más grande mide 50 metros y tiene la forma de una
serpiente. Fue pintada por aborígenes del desierto central de
Australia y es la primera vez que ellos hacen un artefacto de
esta naturaleza
3)La más cara es la roja de la estrella del Pop Art
norteamericano, Robert Rauschenberg. Cuesta dos millones de
dólares
4) La más curiosa es la del ruso Kabakov, quien vivía
en Moscú como artista disidente. La obra fue titulada "Se voló".
Kabakov huyó de la Unión Soviética y pasó a vivir en Nueva
York.
La muestra permaneció abierta hasta el 29 de setiembre.
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