Tomás Giribaldi y
Julio Herrera y Reissig
(598 2) 711 60 54 - 711 61 24 - 27
Montevideo - Uruguay
Horario al público:
martes a domingo de 14:00 a 19:00 horas.
EL EQUIPO CRÓNICA de la Colección del IVAM en el Museo Nacional de Artes Visuales
Miércoles 2 de marzo 2005 a las 20 horas
La exposición, que ha sido coproducida por la
Sociedad Estatal para la Acción Cultural Exterior de España (SEACEX) y el
Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM) está formada por 59 obras entre las
que se incluyen 16 pinturas fechadas entre 1966 y 1980, pertenecientes a
algunas de las series más conocidas del Equipo Crónica, junto a 41 obras sobre
papel (serigrafías, collages y linóleos) y dos esculturas-múltiples que
completan la muestra. Todas las obras pertenecen a la Colección del IVAM, que
cuenta con uno de los fondos más amplios del Equipo Crónica existentes, formado
por un centenar de obras entre pinturas, esculturas, obras sobre papel y otros
soportes. El catálogo editado con motivo de la exposición reproduce las obras
expuestas e incluye textos de Barbara Rose, Michele Dalmace,
Sofía Barrón, Isabel Justo y del comisario de la exposición, Facundo Tomás.
Integrantes
del movimiento Estampa Popular, que se definía por su adscripción a una
estética del realismo y la crítica social, Juan Antonio Toledo, Rafael Solbes y
Manolo Valdés decidieron constituirse en el Equipo Crónica y trabajar
conjuntamente. En 1965
participaron en el XVI Salón de la Jeune Peinture de París bajo el
nombre de Equipo Crónica. Si bien las obras que presentaron fueron realizadas individualmente, el espíritu de
trabajo en equipo bajo los mismos presupuestos estéticos estaba ya plenamente
consolidado. Juan A. Toledo acabaría abandonando el grupo al poco tiempo.
Quedó pues éste constituido por Rafael Solbes (1940-1981) y Manuel Valdés
(1942) hasta 1981, fecha en
la que el fallecimiento de Rafael Solbes supuso la desaparición del Equipo y el
inicio de la carrera en solitario de Manolo Valdés.
Valdés y
Solbes se incorporaron estilísticamente al movimiento internacional que rechazó
la poética del informalismo y del expresionismo abstracto, para introducir una
marca de «realismo», de «asepsia pictórica», usando los elementos «lingüísticos»
de los medios de masas para elaborar su propia poética, su «forma pictórica».
Como indica el comisario de la exposición: Desde un punto de vista formal,
tomaron sus recursos plásticos de los medios de masas y participaron de la gran
corriente internacional que fue el Pop Art. Pero no se limitaron a constituir
una especie de sucursal española del pop, sino que afirmaron su personalidad a
través de una manera de hacer que los distinguió del resto.
El Equipo
Crónica emplea la figuración concebida con un carácter crítico, de reportaje o
crónica de la realidad social y política. En su obra los objetos no son
interpretados como formas estéticas sino como elementos inmersos en un todo
social, cultural o histórico, poseedores de un sentido, significado o valor
representativo de esta realidad.
Al igual que
los otros estilos del Pop Art, el Equipo Crónica fue, a nivel estético, una
reacción contra el lirismo y la expresión personal de los diversos estilos
informales que dominaron durante la posguerra en ambos lados del Atlántico. Por
otra parte, difería mucho en cuanto a intenciones y objetivos, así como
respecto a las fuentes de inspiración y antecedentes del resto de
manifestaciones Pop Art de los Estados Unidos, Inglaterra, Francia, Italia o
los países escandinavos.
Además de los
recursos habituales del Pop Art como las tintas planas, la utilización de
imágenes tomadas de los medios de comunicación o de otros depósitos visuales de
la cultura de masas (cartel, cine, fotografía, cómic) utilizaron la historia de
la pintura y las Vanguardias del siglo XX para elaborar su lenguaje plástico.
Así, en sus obras se encuentran referencias a artistas como Roy Lichtenstein,
Edward Hopper, Fernand Léger, Giorgio de Chirico, José Gutiérrez Solana, Georg
Grosz, Yves Tanguy, Valerio Adami, Vassily Kandinsky o Max Ernst entre otros.
El Equipo
Crónica conectó con los presupuestos básicos de la pintura moderna,
analizándola en sus componentes icónicos clásicos, establecidos como memoria
colectiva, y combinándolos con las imágenes de los medios de masas.
Coincidieron con los otros modos del Pop Art en su reacción contra el
informalismo y el lirismo, pero sus intenciones y objetivos eran distintos, su
programa tenía un componente claramente político, pues muchas de sus obras
criticaban la política española y cuestionaban la historia del arte en un
estilo que a veces se hacía auto-referencial.
Bebiendo de
las fuentes de sus raíces y de sus apropiaciones, el Equipo Crónica empareja
referentes antagónicos, lo popular y lo culto, lo real y la ficción, adopta
sistemas duales como las constantes y las variaciones, los funde en una
homogeneidad plástica y conceptual donde se asoman la ambigüedad, el humor o la
desenvoltura en unas ocurrencias desenfadadas.
Bajo el
pretexto plástico y narrativo, se plantean todos los problemas fundamentales
del arte, desde los aspectos meramente técnicos hasta los más trascendentales:
cuestionar la perspectiva, el trompe-l´oeil,
las posturas convencionales, revelar los medios con los que se logran efectos,
con que se realizan las juntas, unificar tamaños de distintas procedencias,
unificar figura y paisaje, figura y texto o equilibrar el color.
Entre las
importantes exposiciones que incluyeron obras del Equipo Crónica destaca la
muestra Mythologies quotidiennes, organizada el año 1964 en París por
Gérald Gassiot-Talabot, que consolidó en Europa la importancia de la imaginería
popular. También participaron en La
figuration narrative dans l´art contemporain (1965) y Le monde en
question (1967). En Alemania estuvieron presentes en la importante
exposición de 1970, Kunst und Politik (Karlsruhe, Wuppertal, Colonia).