Paisaje de ciudad, 1928 Oleo sobre cartón, 36 x 56 cm.
Pintura constructiva, 1929 Oleo sobre tabla, 80 x 100 cm.
Arte universal, 1943 Oleo sobre tela, 75 x 106 cm.
Joaquín Torres García
(1874-1949)
Nace en Montevideo el 28 de julio de 1874, hijo de un catalán
y de una uruguaya. Desde sus primeros años muestra afición
por las artes plásticas y por el trabajo en madera. Su familia deja
el Uruguay en 1891 radicándose en Cataluña, España,
de donde retornará cuarenta y tres años después.
En Barcelona asiste a los cursos de la Academia Baixas y de la Escuela
Oficial de Bellas Artes y comienza a realizar algunos trabajos como ilustrador
para revistas. Conoce a Picasso, colabora con Gaudí en la basílica
de la Sagrada Familia y en la reforma de la Catedral de Palma de Mallorca.
En Bruselas, en 1910 decora el pabellón uruguayo de la Exposición
Universal , en 1913 realiza la decoración de un salón de
la Diputación Provincial de Barcelona. Se dedica a la enseñanza,
escribe, se interesa en la fabricación de juguetes de madera exponiéndolos
por primera vez en 1918. Posteriormente, radicado en Nueva York continúa
la fabricación de juguetes que realiza por encargo. En 1926 se instala
en París luego de exitosa exposición de sus obras en la galería
Fabre. En 1928 conoce a Theo Van Doesburg quien lo pone en contacto con
el neoplasticismo y le permitirá más tarde relacionarse con
Mondrian, lo cual será decisivo en su pintura, ya que si bien el
uso de la ortogonalidad puede verse en su obra desde 1917, es recién
a partir de estas vinculaciones realizadas en París, que Torres
García asume otro rigor que le hará desembocar en su teoría
constructiva. Luego de una estadía en Madrid donde también
expone y forma un grupo de Arte Constructivo, regresa al Uruguay con su
familia por razones económicas. Realiza en Montevideo una labor
docente de gran valor formativo. Funda en 1935 la Asociación de
Arte Constructivo organizando además numerosas exposiciones, dicta
600 conferencias, difundiendo incansablemente su ideal de constructivismo
universal.
Algunos críticos lo han definido como un "buscador" que
renuncia a los valores adquiridos y centra su objetivo en el abandono de
lo imitativo para alcanzar lo creativo .Su pintura constructiva admite
una lectura formal, plástica y semántica de índole
espiritual. Cuadrados y rectángulos son organizados con una idea
mística del orden con numerosos símbolos provenientes del
patrimonio universal.
Muere en Montevideo el 8 de agosto de 1949.